La nueva maniobra que impulsa el gobierno sería desde la AFA, cambiando el estatuto actual. 

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Tras no poder conseguir anteriormente  las voluntades de los legisladores para impulsar las Sociedades Anonimas desde el Congreso, el macrismo cambió de estrategia e intentará instalar las SAD desde la Asociación del Fútbol Argentino. De acuerdo con la información revelada por el portal Doble Amarilla, los aliados del Gobierno en la AFA pedirán una Asamblea extraordinaria para abrirle la puerta a la privatización de los clubes.

Recordemos que anteriormente cuando se privatizo un club, fue nada y nada menos que Racing, que la sociedad Blaquiceleste arruinó económicamente a la institución, dando al fracaso de lo que significa un club privado.

La idea de Cambiemos es que en la asamblea a celebrarse el próximo 22 de noviembre, es que se habilite las SAD y que sea potestad de los clubes definir si las aceptan o no en las asambleas de cada entidad, que se celebra una vez por año.

El objetivo es modificar el estatuto de la AFA para luego impulsar con ese sustento las modificaciones legislativas necesarias. Tras el primer paso, el Gobierno tendrá que modificar los artículos 33 y 45 del código civil para permitir que una asociación civil celebre un “contrato de gerenciamiento” o un “contrato participativo de inversión y desarrollo”, cambiando de asociación comercial y con fines de lucro.

Para presionar a los clubes y lograr su objetivo, Macri tiene una carta fuerte. Se trata del Decreto 12/12, que establece un régimen especial de aportes personales y patronales a los futbolistas  de los clubes al Estado, esa estrategia consiste en que los empleados deportivos no estarían de acuerdo, llevando consigo a la presión tributaria de que la hagan los clubes mismos, cuestión de que no podrían afrontar semejantes gastos, además de  los sueldos otorgados a los deportistas.

A través de este beneficio otorgado en 2003, las entidades deportivas pagan una alícuota de apenas el 7% frente al 31% del resto de los contribuyentes sobre ingresos cruciales como entradas, transmisiones televisivas y transferencias de jugadores. Si bien, Macri lo elimina, muchos clubes podrían atravesar crisis irreparables. por lo que su decisión podría estar condicionada.

Los cambios no solo se imponen en todos los ámbitos de la sociedad Argentina, si no que también implicaría una presión para las entidades deportivas.