Funcionarios políticos, fiscales, jueces, periodistas y supuestos agentes de servicios de inteligencia de Estados Unidos, entran en una historia que retractan los casos de ficción mas entretenidos de una novela de espionaje.

Para entrar en el tema, primero vamos por el principio de esta historia. El caso de los cuadernos entro en la Justicia a mediados del 2018, siendo unas de las causas judiciales que van mas rápido en Argentina. El juez es Claudio Bonadio, cercano al Gobierno oficialista y en la misma lista Carlos Stornelli quien es el fiscal de la causa. Cuya investigación se basa en los cuadernos del chófer Centeno que trabajaba para los kirchner. La acusación de basa en el pago de coimas de empresarios para las obras publicas en nuestro país durante los 12 años del Kirchnerismo.

En la causa hay más de 100 empresarios involucrados, decenas de funcionarios públicos del último Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner que están bajo la órbita de la causa del pago de sobornos, en donde a la ex Presidente no le encontraron una prueba que diera con el punto principal del caso. En Comodoro Py desfilaron centenares de supuestos testigos y empresarios que son extorsionados para declarar. Aquí es donde entramos en el juego engañoso de los medios de comunicación y lo que realmente la gente lee,escucha y ve a través de la comunicación mediática.

El juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli

Recordemos que la causa se inició por una investigación periodística en donde la historia comienza que un medio de comunicación llamado La Nacion difamo unas fotos de los supuestos cuadernos de las coimas que entrego a modo de arrepentido el chofer Centeno. Dichos libros no existen ya que desaparecieron o mejor dicho al caso solo existen las fotos, por lo cual ya carece de validez legal. En si el juez Bonadio decide avanzar con la causa a través de fotos y “testigos” que admiten haber pagado coimas sin pruebas del hecho.

Luego de varios meses de idas y vueltas en Comodoro Py, aparece un hecho transcendental que de la mano de el periodista Horancio Verbinski, difunde un material de audio y video que se ve al abogado D´alessio que por ahora no había sido nombrado, bajo el nombre del fiscal pidiéndole un soborno para que no sea involucrado en la causa, ya que tenia el poder de nombrar o embarrar a cualquier empresario que durante los 12 años tuvo concesión con el estado a través de licitaciones. En esta altura todo hecho que involucre a un empresario con la obra publica va ser investigado por la “Justicia”(Bonadio).

Fiscal Stornelli, D´alessio y el empresario

Es un antes y un después ya que es notorio, en los audios D´alessio le pide al empresario una cierta cantidad de dinero bajo el nombre del fiscal para que no sea involucrado en la causa y que si actué como arrepentido. Este es el primer caso de extorsión del magistrado pero se sospecha que haya más.

En uno de los medios como el Destape web, quien el director es Norberto Navarro, entrevistaron al abogado D´alessio y en una de las preguntas al entrevistado fue si él era un agente de los servicio de inteligencia de Estados Unidos a lo que sentenció que no iba a responder esa pregunta. De que el hecho si fuera agente como dice las leyes de inteligencia y de seguridad exterior e interior, uno no puede hacer inteligencia o estar en casos que no tengan una orden de algún juez federal.

https://www.eldestapeweb.com/roberto-navarro-dejo-expuesto-al-operador-del-fiscal-stornelli-es-muy-probable-que-sea-yo-el-los-audios-n55797

Dicho al caso y a modo de síntesis, luego del hecho aparecieron informes secretos, en donde existen aprietes y sobornos a empresarios, que a su vez aparecen magistrados, funcionarios políticos como la Ministra de Seguridad, periodistas y agentes de inteligencia entraron en un juego de maraña nacional e internacional sobre el caso de los cuadernos siendo el principal objetivo, la obra publica.

El tema se volvió engorroso y es cada día más de dudosa credibilidad el armado judicial contra Cristina Fernández de Kirchner para poder sacarla del juego a la ex Presidente de las próximas elecciones del 2019. Con las extorsiones de Stornelli y que los principales medios hegemonicos se hagan eco de la noticia, es una patada al tablero desde lo institucional y mediático, ya que es evidente la intencionalidad de la justicia Argentina y representa un hecho como hace tiempo no se vivia, dando el ejemplo de la última dictadura militar. La gran pregunta es a donde ira a parar este tema, ya que hasta los servicios secretos extranjeros están involucrados en las causas judiciales y políticas de nuestro país.