La empresa estatal con el 51% retrocedió un 3,87% y rompió una racha de cinco años con subas consecutivas. El derrumbe se dio a contramano de lo que marcó el resto de las productoras.

El desplome de la empresa se dio a contramano del conjunto de las firmas privadas del sector, que registraron un crecimiento récord de producción de gas del 5,29%, algo que no se veía desde hace 15 años. El retroceso fue del 3,87%, el mayor entre todas las de la competencia. La caída reflejó la delicada situación que está atravesando la principal jugadora del mercado, que quedó relegada del reparto de subsidios

Las petroleras Tecpetrol (Grupo Techint) y CGC fueron las de mejor desempeño en el 2018, con alzas del 160% y 49%, respectivamente. Es que a raíz de la sobre remuneración de U$S 7,5 por millón de BTU que percibían, el gas no convencional comenzó a avanzar a tasas sorprendentes, compensando el mal rendimiento de los pozos maduros de las principales jugadoras como YPF, Total y Pan American Energy.

A pesar de esto, la empresa número uno de la Argentina se vio perjudicada con una pérdida de U$S 60 millones de forma retroactiva a partir del recorte de incentivos fiscales decretado por el Gobierno. La medida agrava el panorama por el cual sus directivos han puesto en duda los proyectos de inversión estimados para el 2019-2020.

Como también ocurre con Aereolineas Argentinas, las empresas del estado para este Gobierno no son el eje principal de su función, si no que las desfinancian con la excusa de que los próximos años poder entregarlas al mejor postor. Eso será siempre y cuando ganen las elección del 2019, es una pena total que una empresa tan grande como YPF se vea en perdidas después del crecimiento que tuvo en los últimos años.