El Presidente Mauricio Macri siempre resalta en todas sus conferencias o mini-discursos que el deficit 0 este año se lograría, pero no sería así, ya que de $5.600 millones que estimaban pasaría a $80.000 millones a terminar el año 2019.

Mediante las expectativas del mercado, no sería posible que el Gobierno alcance el equilibrio fiscal por lo que se viene deteriorando con el correr del año. Según el último relevamiento del BCRA, el déficit fiscal esperado para este año sería de $ 80.000 millones y no de $ 5.600 millones como anunciaron a principio del 2019.

Asimismo en la reunion que tuvo el Ministro de Hacienda, Nicolas Dujovne con el FMI, es que la percepción del mercado sobre el incumplimiento fiscal para este año creció en los últimos meses, también lo hicieron los interrogantes sobre la sostenibilidad de la deuda. El FMI sugirió que Argentina podría calificar para un programa de más largo plazo y repagar el monto del préstamo total (unos US$ 57.600 millones) a más largo plazo pero con más intereses.

Por esa razón, Hacienda publicó en su última versión del programa financiero 2019/2020 un ajuste del gasto público de 7% respecto al de 2015. Además, por el desembolso de US$ 10.800 millones del FMI, el reporte técnico del organismo es el que Roberto Cardarelli, economista del organismo encargado de monitorear el caso argentino, presentó esta semana al Directorio Ejecutivo que se ejecute un incremento de retribución de impuestos que van desde aumentar el IVA en algunas cuestiones micro-económicas, además de la reducción de salarios, jubilaciones y visualizar nuevamente a los monotributistas.

Por el lado del Gobierno y no estando de acuerdo con estas medidas, en Hacienda consideran “no realistas” estas recomendaciones del FMI sobre la necesidad de alentar nuevas medidas tributarias en este año, que para colmo necesitan tratamiento legislativo. “Muchas se intentaron con la reforma tributaria de 2017 y este año hay elecciones”, comentan cerca del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. El propio FMI reconoce que el margen de maniobra del equipo económico a medida que se acerquen las elecciones es “limitado”. Recordemos que a partir del 15 de abril se usaran 60 millones de dólares por día para la timba financiera, por que la fuga de capitales se acrecentaría. La gran incógnita es, como hará el Gobierno para que no se le vaya la economía de las manos y termine en un default externo e interno.

Por otra parte, en la recaudación tributaria tampoco es lo esperado por el equipo económico de Mauricio Macri, ya que a finales del 2018 esperaban que sea de $ 3.671.600 millones en lugar de los $ 3.661.800 millones que estiman a finales del 2019, por lo que podría ser aun mayor, generando un déficit tributario que por ahora ronda los $10.000 millones de pesos, representando un 1,7% del PBI. “La decepcionante recaudación de los últimos meses sugiere que la débil actividad económica y las dificultades administrativas redujeron la firmeza tributaria tornando optimista aquella estimación previa”, dijo el Fondo Monetario en su trabajo que publicó el viernes tras la reunión del Directorio

Ante esta reducción estrepitosa de recaudación, el FMI obliga a que Nicolas Dujovne contrajera ese 1,7% lo hiciera del siguiente modo:

-0,75% del PBI recuperando por la reducción de los salarios y jubilaciones como producto de la mayor inflación,

0,3% del PBI por la disminución de las transferencias a las provincias debido a la caída de la recaudación y su impacto en coparticipación.

-0,3% otro porcentaje similar por la baja de subsidios.

0,4% en reducir el gasto de capitales internos, como obras ya solicitadas.

De esta manera, las promesas del “mejor equipo de los últimos 50 años”, no serán acertadas y se espera un ajuste más fuerte en este 2019, además de las corridas cambiarías que podría provocar la inflación.