Igualó 0-0 ante las asiáticas, actuales subcampeonas del mundo, en el Parque de los Príncipes de París.

Después de 12 años sin presencia en Copas del Mundo, y de haber caído en sus seis partidos mundialistas anteriores, igualó 0-0 con el poderoso Japón, campeón del mundo en 2011 y subcampeón en 2015. Como para encarar con ilusión lo que queda pero al mismo tiempo alegrarse por este paso que quedará grabado por siempre.

Argentina aguantando un resultado histórico y el alivio con el cierre. El próximo compromiso será el viernes a las 16 contra Inglaterra, que en su debut le ganó 2-1 a Escocia, en teoría el rival más débil del grupo.

Ahora habrá que ver cómo sigue el sueño de las argentinas en Francia, pero nadie podrá robarles esta alegría. Más allá de que Japón está lejos de sus mejores tiempos y atraviesa una etapa de recambio -este año solo le había ganado un amistoso a Brasil por 3-1 en la She Believes Cup-, el punto conseguido ante un rival de gran prestigio significa un hito imborrable. La chance de clasificarse sigue abierta y más viva que nunca. Pero lo conseguido alcanzó ya para quedar en la historia.

FUENTE: Ole