Luego de 20 años de negociaciones, el Mercosur firmó un acuerdo comercial con la Unión Europea que exterminará la industria en Argentina y en Brasil.

Tras varias negociaciones, el Mercosur firmó en Bruselas un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, que implica la integración comercial de la región con un mercado de 800 millones de habitantes, casi una cuarta parte del PBI mundial y con más de US$ 100.000 millones de comercio bilateral de bienes y servicios.

Eso trae al recuerdo a lo que sucedió en la región hace 100 años atrás, donde por ejemplo Argentina exportaba materia prima e importaba productos industrializados. Se prevé que el acuerdo traiga un desastre económico en la industria nacional de Argentina y el Brasil.

El acuerdo tenía en vilo a gran parte del sector industrial local, preocupado porque la baja de aranceles termine por sepultar a la producción nacional al tener que competir sin límites con la industria alemana u holandesa, por ejemplo. Además, algunos sectores primarios estaban en alerta ya que la producción primaria europea está fuertemente subsidiada y ahora pasarían a ser competencia directa.

Según el Gobierno, el acuerdo “es un hito para la inserción internacional de la Argentina ya que aumenta las exportaciones de las economías regionales, consolida la participación de las empresas en cadenas globales de valor, promueve la llegada de inversiones, acelera el proceso de transferencia tecnológica y aumenta la competitividad de la economía”, además enfatizan que “Constituye un sello institucional que da carácter permanente a la relación estratégica con la UE, garantizando transparencia, previsibilidad y reglas claras para los actores económicos”, manifiestan en un comunicado desde Casa Rosada.

Por último la transición, según el Mercosur harán que “el acuerdo se implementará en forma gradual en tiempos que garantizan un proceso de adecuación de la economía argentina a la competencia internacional. Para los países del Mercosur los plazos de desgravación arancelaria se extenderán, en promedio, en períodos de 10 y hasta 15 años, mientras que la UE aceptó plazos dedesgravación con el Mercosur de forma inmediata”.