Es la sexta vez que el magistrado del D’Alessiogate llama al fiscal de la causa de los cuadernos a indagatoria.

Ramos Padilla se basó en las resoluciones de la Cámara Federal de Mar del Plata y de la Cámara Federal de Casación Penal -máxima instancia penal del país- que ratificaron su competencia para intervenir en el caso y la condición de “rebelde” de Stornelli, que está imputado por 8 hechos. Es decir, sendas cámaras derribaron los dos argumentos centrales con los que el fiscal buscó justificar su ausencia.

Stornelli fue declarado en rebeldía luego de que no se presentara a cuatro citaciones a indagatoria. La rebeldía fue confirmada por la Cámara Federal de Mar del Plata (instancia superior de Ramos Padilla), que hasta avaló que se le pidiera el juicio político al fiscal para que quedara sin fueros y así cayese la inmunidad en la que se respalda para no presentarse en la Justicia.

Frente a eso, tanto Stornelli como su colega Juan Manuel Pettigiani, fiscal general ante la cámara marplatense, interpusieron recursos de Casación (última instancia penal del país). Pero no prosperaron. Los camaristas Angela Ledesma y Guillermo Yacobucci consideraron mal concedidos esos recursos y confirmaron la rebeldía del fiscal. Esto dejó sin excusas al fiscal, por lo que Ramos Padilla volvió convocarlo.

En la resolución que se firmó ayer y se conoció hoy, el juez de Dolores resaltó que “si optara Stornelli por comparecer en forma voluntaria, cesará su estado de rebeldía en el proceso”. Y fijó una “nueva fecha de audiencia indagatoria para el próximo 18 de julio a las 10 hs”. Ahora la expectativa está en torno a lo que haga el titular de la fiscalía federal N°4.

En tres de sus cuatro faltazos, Stornelli no justificó su ausencia. Sabe que de presentarse, es muy factible que quede procesado. Se le imputa participación en el caso de Gonzalo Brusa Dovat (PDVSA); el intento de realiza cámaras ocultas a los abogados José Manuel Ubeira y Javier Landaburu; el espionaje al ex de su pareja, Jorge Christian Castanon; el haber alentado el espionaje ilegal contra Victoria Munin; el caso de la delegación iraní en Uruguay; la intimidación a Pablo Barreiro; y el caso de Pedro Etchebest.