5 personas murieron en éstos últimos días a causa del frío en la Argentina. Esta cifra es la que se conoció mediática y públicamente; pero se debe multiplicar por miles a lo largo y ancho del país.

La ola polar está haciendo estragos con las bajas temperaturas; al igual que lo hace, sobre la población, la constancia de la política económica del gobierno, atada los mandatos del FMI y los capitales extranjeros. El estado no mueve un dedo en atender las necesidades más básicas de las personas. Cada vez más gente cae al pozo de la pobreza, y el hambre y el frío empiezan a ser problemáticas cotidianas que terminan en la muerte. En la provincia de Buenos Aires miles de escuelas sufren problemas de infraestructura edilicia.

En la ciudad de La Plata hay decenas de colegios e instituciones que o no cuentan con calefacción o no tienen el mantenimiento necesario para su funcionamiento. La semana anterior padres, madres, alumnos y docentes de la escuela nº 123 del barrio El Peligro cortaron la ruta 2 a la altura del kilómetro 43, ya que se suspendieron las clases por falta de calefacción, cables de luz quemados y presencia de roedores en el comedor de la escuela. En el Comercial San Martín, nº 31, alumnos se reúnen para tomar medidas ante la falta de estufas en algunas aulas. La presidenta del Centro de Estudiantes, Abril Zambernardi, confirmó que “algunas estufas no andan, no hay ventanas en algunos salones, en otros no hay luz y en algunos techos hay láminas que se caen. Además en los baños no hay jabón ni papel higiénico”.

En la escuela nº 68 de Villa Elisa no hay gas en la mitad del establecimiento y no tienen insumos de limpieza. Una docente contó que en su curso el techo está roto y filtra gua cuando llueve, y que la estufa no funciona. Y en la escuela nº 34 de City Bell una alumna confesó que “tenemos estufas, pero no andan; o no las prenden. Nos cagamos de frío a la mañana”.

La situación se agrava día a día, literalmente. Y el gobierno está preocupado en hacer acuerdos comerciales con organismos imperialistas, como el pacto Mercosur – Unión Europea, o el reciente acuerdo de libre comercio con Estados Unidos. Despidos, cierres de fábricas, muertes por frío y hambre, apagones generalizados, escuelas sin gas ni luz, configuran una crisis social que crece a pasos agigantados. Mientras el FMI siga digitando la política económica del país, no existe recuperación.

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