El país hoy no tiene salvación y eso ocurrió meramente por decisiones políticas. El Gobierno no hizo nada bien en el aspecto económico desde el 10 de diciembre del 2015 hasta la fecha.

Estamos en camino una nueva recesión, pero esta vez mucho peor que la del 2018. La fuerte devaluación de estos días traería el comienzo del fin de Mauricio Macri y es primordial que el caos social no se desate, pero como podes calmar al pueblo que cada día tiene más hambre, no le alcanza el sueldo y pierde su trabajo.

La perdida del salario real, traería un efecto inmediato por la suba del Dólar y el consumo confinado al circuito virtuoso de la economía desalentaría aun más el deficitario aporte a las arcas del estado al tener más gastos que ganancias. Tal así fue, que una de las promesas del equipo económico de Mauricio Macri fue bajar el déficit fiscal, caso contrario la empeoro.

Hoy las elecciones terminaron y aunque no se tiene que dar aun como ganador al candidato Alberto Fernández, hay pocos parches al problema que solo ocasiono este gobierno. Los sujetos que siempre padecen una crisis de esta magnitud es el grueso de la población, tanto la clase media como las clases pobres.

Empresas, Pymes, negocios y pequeños negocios cierran todos los días por la caída de las ventas, la incertidumbre también es total para aquellas personas que tienen un pequeño ahorro.La amenaza de una perdida parcial o total impone de sortear de alguna manera la recesión económica.

La suba del dólar es muy difícil de contener en este momento, todos los instrumentos financieros al alcance del Banco Central ya están agotados y es irreversible poner una calma favorable. Solo queda un factor que también traería grandes problemas, que es tratar de ponerle un freno a la fuga de capitales y a la venta indiscriminada de la venta de dóalres. A continuación explicare el por que.

Además de sortear cientos de millones de dólares todos los días, la oferta y la demanda acrecienta la devaluación, pero en este caso sin tener la oferta necesaria. El Banco Central tiene cada día menos reservas de la moneda verde en sus arcas y la pone a disposición de los especuladores y de las personas que compran por la inseguridad que presenta la economía impuesta por el gobierno. Hoy, la única forma que tienen los funcionarios macristas para contener el dólar, es subir las tasas de interés por las nubes, generando una bola de nieve en deudas por los intereses de las Leliq. Como mal remedio, llegamos al punto que de lo que se habla en las contiendas de la macro y micro-economía, es de ponerle un freno a la venta de dólares.Dado que produciría que los exportadores no vendan sus productos exportables, generando que no entren divisas de los 3 pesos cada 1 dólar que entra por la venta de los exportadores primarios, generando aun más la recesión ya que el vacio industrial es catastrófica.

Las retenciones en Argentina son muy importante para la recaudación impositiva, cuando comenzó el gobierno de Macri, como primera medida fue bajar retenciones al campo, produciendo aun más el déficit fiscal, luego saco los subsidios, atrapándose así mismo en una fuerte inflación.

Que pensar de nuestra querida Argentina, nuevamente atrapada como una vuelta de ciclo rumbo hacia la recta final de un camino al desplome económico total. Entendemos lo que sucede cuando ya no hay más remedios, cuando le tocas el bolsillo fuertemente a la gente, no tienen otras opciones que salir a la calle y hacerse oír.

Miércoles 14 de agosto del 2019, el dólar cerro a $62 pesos en conjunto a las tasas de interés que generan más deuda en un 75%. Mauricio Macri le pidió ayuda a la oposición, los negocios no venden y la gente no compra. Solo es cuestión de tiempo.