Así lo sentenciaron dirigentes de Cambiemos que pertenecen a la Unión Civica Radical.

Ayer en Neuquén fue la quinta derrota de las grandes ciudades del año donde el radicalismo era gobierno. El arrastre de Macri debilitó la estructura del radicalismo, que retendría Mendoza pero la tiene difícil en Viedma y Río Gallegos.

El radicalismo perdió este domingo en Neuquén la quinta capital provincial del año, la mitad de las que controlaba antes del arranque del cronograma electoral y que significaban buena parte de su capital político.

La derrota de este domingo a manos del Movimiento Popular Neuquino fue significativa porque el radicalismo gobernaba Neuquén desde hace 20 años. El saliente intendente Horacio “Pechi” Quiroga construyó una fortaleza electoral y había logrado sobrevivir a algunos vaivenes políticos.

Neuquén se suma así a Santa Rosa, Córdoba, Paraná y Santa Fe, las otras capitales provinciales que el radicalismo resignó este año, arrastrado en parte por la caída electoral del gobierno nacional en los grandes centros urbanos, que en 2015 fueron el principal sostén del triunfo de Macri.

El declive también se vio en Rosario en las elecciones generales en Santa Fe este año y otras ciudades importantes como Mar del Plata esta en riesgo ya que la candidata Fernanda Raverta podría lograr un milagro de poder ganar la Intendencia en octubre. Por lo tanto en La Plata, otra capital que Cambiemos pondrá en riesgo en las próximas semanas, aunque en este caso gobernada por un macrista puro, Julio Garro, podría llegar a perder contra Florencia Saintout.

En lo que va del calendario electoral el radicalismo sólo pudo retener una capital: San Salvador de Jujuy. Allí Raúl “Chuli” Jorge consiguió una cómoda reelección con el 46 por ciento de los votos.

El próximo domingo en Mendoza se celebrara la elección definitoria para la provincia y también para la capital , donde todo indica que el próximo domingo la UCR festejará en la Ciudad de Mendoza con Ulpiano “Yayo” Suarez. Por otro lado la UCR esta en vilo por el posible triunfo de Anabel Fernández Sagasti, ya que el hecho de que gane el peronismo en el territorio cuyano significaría que solamente a los radicales les quedaría Jujuy como bastión de poder político en el país.