El panorama que muestra el sistema financiero es de mayor tranquilidad que semanas atrás, pero sin embargo, el goteo diario de depósitos privados persiste y sin señales de detenerse.

La evolución de los depósitos privados en pesos y en dólares siguen cayendo y es mas acentuado dólares que en pesos. Ya más de 11 mil millones de dólares se fueron del sistema bancario por parte de los ahorristas. La reservas del Banco Central a nivel general ya esta perforando los U$S 49 mil millones.

Con los datos oficiales al viernes pasado se tiene que los plazos fijos privados en pesos muestran a lo largo de setiembre un retroceso del 2% para los no ajustables y del 11% para los ajustables. Mientras que los depósitos privados en dólares caen a un ritmo mensual de casi el 23%. Así, el stock de plazos fijos en pesos ajustables se ubica en los $1.186.226 millones y los ajustables en $13.809 millones. Desde las PASO los plazos no ajustables acumulan un retroceso de casi $82.000 millones mientras que los ajustables cayeron cerca de $4.000 millones.

A pesar de la escalada inflacionaria resulta claro que los ahorristas no quisieron renovar las colocaciones ajustables dado que son a largo plazo. En cuanto a los plazos no ajustables se observa en las últimas jornadas cierta estabilidad, en realidad, un menor drenaje. Esto se observa, sobre todo, entre los pequeños ahorristas, ya que los grandes (de más de un millón de pesos) son los que más cancelaron.

Aquí vale señalar que, salvo la banca pública, el resto de las entidades no ajustaron los rendimientos ofrecidos, de modo que quienes decidieron renovar lo hicieron casi a las mismas tasas de un mes atrás. En tal sentido, no operó para nada el incentivo para trasladar la suba de la tasa de referencia (de las Leliq) a las tasas de los plazos fijos.

En cuanto a los argendólares, el stock se derrumbó a u$s21.708 millones. Desde las PASO se fueron u$s10.792 millones. Aquí algunos bancos fueron más agresivos en su oferta de tasas para retener estos depósitos llegando a ofrecer hasta 4% anual, desde poco más del 1,5% hasta unas semanas atrás. Sin embargo, los ahorristas en dólares prefieren “tomar” posesión de sus dólares y no hay tasa que valga. Es cierto que el ritmo de caída ha menguado con relación a lo visto en la segunda parte de agosto (en promedio se iban entre u$s300 a u$s400 millones diarios), y en particular entre fines de agosto y comienzos de setiembre (se fugaban entre u$s500 y u$s600 millones diarios). En las últimas semanas de setiembre se pasó a un retiro diario de entre u$s150 a u$s170 millones.

Habrá que ver cómo estos ahorristas interpretan la dilación del FMI en aprobar el desembolso pendiente, porque cuando los ruidos truenan se acelera la salida. Debido a que los encajes de los argendólares (la parte que los bancos no pueden prestar) forman parte de las reservas. Es así como desde las PASO las reservas del BCRA sufrieron una caída de u$s16.707 millones, de los cuales solo u$s2.913 millones se explican por venta de dólares del BCRA. Casi u$s8.000 millones se deben a caída de los encajes de los argendólares. El resto está vinculado con operaciones del sector público como pago a organismos internacionales y hasta la cancelación del REPO con bancos extranjeros.

La demanda de dinero está en niveles históricos bajísimos y continúa en frecuente retirada. No hay que esperar ninguna recuperación en el corto plazo. Ya que es difícil aventurar una mejora de la confianza. El stock de depósitos privados aún es elevado como para hacer daño. Sin duda sigue siendo una variable a monitorear día a día.