Luego de que se consumara el golpe de Estado en Bolivia, el presidente electo Alberto Fernández llamó a Mauricio Macri para hablar sobre la situación de país del norte y de la renuncia del presidente Evo Morales Ayma.

El presidente Mauricio Macri y su sucesor, Alberto Fernández, mantuvieron una conversación telefónica en donde hablaron sobre la situación de Bolivia. En este sentido, Fernández solicitó que el Gobierno nacional tome posición y brinde asistencia y ayuda al país del norte intervenido por las Fuerzas Armadas y grupo de extrema derecha.

Según trascendió, fuentes cercanas a Fernández informaron que la comunicación telefónica, que duró varios minutos, fue para saber qué postura tomará el gobierno de Juntos por el Cambio ante el golpe en Bolivia.

Si bien el actual presidente no tomó una definición al respecto, le contó a Alberto que en la Embajada de Argentina en Bolivia se encuentra un ministro boliviano, a lo cual Macri expresó que “no se lo voy a entregar a ese loco de Camacho”.

Asimismo, Alberto Fernández le sugirió a Macri que la argentina brinde ayuda y asistencia a los políticos bolivianos, incluido Evo Morales, en caso de solicitar asilo político.

Hasta el momento, el gobierno no repudió el golpe de Estado y el canciller Jorge Faurie, no definió si le darán asilo político a Evo Morales.

Ayer, ni bien se supo la noticia, Alberto Fernández repudió el golpe a través de sus redes sociales: “En Bolivia se ha consumado un golpe de Estado producto del accionar conjunto de civiles violentos, el personal policial auto acuartelado y la pasividad del ejército. Es un golpe perpetrado contra el presidente @evoespueblo, que había convocado a un nuevo proceso electoral”.

Y siguió: “Nosotros, defensores de la institucionalidad democrática, repudiamos la violencia desatada que impidió a @evoespueblo concluir su mandato presidencial y alteró el curso del proceso electoral”.