Los gastos por veranear exceden ampliamente el salario promedio y los alquileres son impagables.

El Gobierno de Mauricio Macri hizo lo imposible para desfavorecer cada día más la vida de casi todos los argentinos, menos de los que más tienen, a ellos los favoreció en todo. Para irse de vacaciones en la costa atlántica de nuestro país se torno casi imposible para una familia de clase media. En vez del fomento del turismo en nuestra región, Cambiemos no hizo nada al respecto para al menos favorecer a este sector del mercado interno.

Producto de la crisis inflacionaria, la canasta para las vacaciones de verano se incrementó casi un 58% respecto al año pasado. En los últimos cuatro años el costo de los gastos se disparó por más del 330%. Los gastos exceden ampliamente el salario promedio de los trabajadores formales.

De acuerdo al último informe del Observatorio de Políticas Públicas de la universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), los rubros que hacen a las salidas tradicionales experimentaron subas muy elevadas: cena afuera un 59%, pileta 57,4%, camping 55,1%, teatro 54,6%, juegos virtuales 53,2% y cine un 52,9%.

Lo que más decayó en la Argentina es a través de que el salario fue decreciendo, el ingreso del sector del turismo tuvo muchos problemas, donde se perdieron en los últimos 4 años más de 20 mil empleos respecto a la crisis provocada por el Gobierno. La suba de los precios fue superior a las paritarias y eso contrajo fuertemente la economía.

La próxima administración de Alberto Fernández, apostara fuerte al turismo interno, donde los argentinos generaran ingresos en el sector turístico y así genere puestos de trabajo desarrollándose la actividad.