Parecía una pintura dantesca , nadie podía(ni puede) creer cómo dejaron que pasara esto.Los políticos lograron algo imposible, convertir la ciudad de La Plata en la Ciudad de Venecia.Con la diferencia que en vez de Gondolas paseando, eran lanchones salvando las vidas de nosotros, los vecinos.Ese día logramos entender que los gobernantes nunca se hicieron presentes.

      El ingeniero Pablo romanazzi había advertido en la gestión de Julio Alak que si no se ensanchaba el arroyo del gato podía venir una inundación y le llevó una propuesta para hacerlo y no le dieron importancia.Vino la inundación del año 2008 y siguieron haciendo oídos sordos a los reclamos de los vecinos que eran tapados por obras ante el ahogo político que corrían.Luego del cimbronazo, las obras sin mantenimiento comenzaron a deteriorarse y advirtieron que podría volver a pasar una catástrofe y la gestión de Pablo Bruera no hizo lugar al pedido.Pasaron los años hasta que (otra vez) la crecida arrasó la rivera y nos enviaron todos a los botes.

     El 2 de abril del año 2013 es una fecha que los argentinos y sobre todo los platenses no nos podemos olvidar.Ese día donde no solo vivimos como el agua inundaba nuestras casas y nuestro esfuerzo,sino que vimos y aprendimos como nos tapó la corrupción.

      Desde el gobernador de la provincia hasta el intendente ,el secretario de obras públicas y la injusta justicia; no se salva ninguno.Todo queda guardado en la memoria.Ninguno de estos actores salió responsable de una de las mayores tragedias de ésta ciudad.Un Juicio donde la justicia multó a una persona con 12 mil míseros pesos, una condena que no alcanza a tapar todos los muertos que se llevaron por delante.

     Hoy un aniversario más(7 años después) en nuestras casas por la pandemia que estamos atravesando, pero con la memoria intacta para recordar a los que ya no están y para pedir un NUNCA MÁS volvamos a tener al mando a los verdaderos responsables para que esto(que se puede prevenir) se pueda evitar.