Fuerte intervención del Banco Central para intentar que se calme la moneda norteamericana.

La incertidumbre de la economía mundial trae diversos problemas en el mercado interno argentino, como también en la macro. Es por esto que esta semana comenzó apreciarse fuertemente el dólar, luego de que cruzara cómodamente los $100 en el mercado bursátil, en el mercado apuntaron a dos maniobras conjuntas desde el Banco Central y la Anses para ponerle límite a la subida.

Con al menos 3 ofertas por 200.000 dólares del Bonar 2024 -uno de los activos más líquidos con los que se opera el contado con liquidación y el dólar cable- un ofertente le puso freno a la suba de estos bonos que cada vez cotizaban más por ser el vehículo para cambiar pesos por dólares. En el mercado apuntan que el único operador en el mercado local capaz de semejante movida es la Anses.

Por su parte, el Banco Central les adelantó a los bancos que el próximo jueves tiene la intención de colocar $170.000 millones en Leliqs, es decir, desandar la mitad del boom de liquidez que les dio el mes pasado para fondear los créditos a las pymes para sueldos al 24%, de los que se asignaron menos de $50.000 millones. De esta forma, anticipó una reducción fuerte de la liquidez disponible para que se vuelque a la compra de dólares mediante el dólar cable.

La verdad del problema es que los bancos prestaron a las empresas más de 50 mil millones de pesos, entonces la gran mayoría en vez de usarlo para pagar sueldos, se volcaron a la compra de dólares blue y también al dólar MEP. Eso contrajo muchos problemas en el Gobierno por que la suba de la moneda verde golpea fuertemente los precios del mercado interno.

Es que el exceso de liquidez está volcado al mercado de cauciones y termina en la adquisición de activos que generen más confianza que el peso ante un escenario de devaluación contenida. En este sentido, incluso ante la elevada probabilidad de un default los bonos subieron en promedio un 3% y el índice Merval trepó 6,6%, casi el triple que el Dow Jones. El mercado prefiere comprar acciones de empresas complicadas antes que quedarse con pesos.

Fuente: La Política Online