Debido a la crisis económica generada por la Pandemia del Coronavirus en el mundo, en Argentina esta pegando muy fuerte y es por eso que los sindicatos aceptarán una rebaja salarial a cambio de que no se generen despidos en el sector privado.

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) acordó con las cámaras empresariales para negociar los esquemas de suspensiones de trabajadores, que en contrapartida ya aceptó cobrar el 70% de los salarios básicos y todos los adicionales como el presentismo en aquellas actividades no esenciales para preservar las nóminas y no abultar más las cifras de los 45 mil puestos de trabajo ya perdidos desde el comienzo de la cuarentena. Esto representará para muchos recibir la mitad de los salarios de bolsillo que venían cobrando.

Es por eso Antonio Caló dio el primer paso en un terreno que la CGT comenzará a debatirse: aceptar suspensiones y recortes de sueldo mientras las fábricas estén cerradas, a cambio de la preservación de los puestos de trabajo.

La parálisis por la cuarentena obligó a muchas empresas a sobre endeudarse para pagar sueldos, las que lograron calificar para los créditos bancarios al 24% no necesariamente estarán en condiciones de calificar para un nuevo crédito el mes próximo y con las fábricas cerradas esta va a ser una solución transitoria que en muchos sectores se va a barajar independientemente del “goce íntegro de sus haberes habituales” que dispuso Alberto Fernández por decreto.

Hoy las pymes están al borde de la quiebra luego de más de un mes sin facturación y ya se perdieron 45.000 puestos en blanco y tantos más en la economía informal. Por eso, para la CGT los esfuerzos deben concentrarse en preservar los puestos de trabajos.

En los próximos días la CGT se reunirán con el Gobierno, la UIA y distintas cámaras empresariales para acordar que al menos los trabajadores que estén por encima de los $50.000 pesos no cobren el presentismo y viáticos, para que el sector privado pueda pagar los sueldos y no presentar quiebra.