El oficialismo aceptó algunas modificaciones a la propuesta hecha por Cristina Fernández de Kirchner la semana pasada.

El Senado sesionará el próximo miércoles 13 de mayo para tratar los decretos de necesidad y urgencia del Poder Ejecutivo durante el aislamiento social obligatorio. El debate será virtual pero con la presencia de los titulares de los bloques en el recinto y su duración será un poco más extensa que la propuesta inicialmente, pero no demasiado por una cuestión de seguridad. En tanto, Diputados realiza pruebas para un tratamiento remoto y ya prepara pantallas dentro de la sala para transmitir las intervenciones de todos los legisladores. Si bien esta nueva modalidad se impulsó para tratar, principalmente, el impuesto extraordinario a las grandes riquezas, el proyecto oficialista aún no ingresó a la Cámara Baja.

El Senado aceptó la presencia de los presidentes de bloque en el recinto. La propuesta elevada por Cristina Kirchner la semana pasada sólo incluía a las autoridades de la Cámara, pero desde la oposición solicitaron un debate mixto que incluya a los titulares de cada espacio y a los legisladores que estuvieran cerca. Esto último fue rechazado por el Frente de Todos porque, argumentaron, esa modalidad habilitaría distintas posibilidades de participación y no garantizaría la igualdad en el debate.

Además, la sesión durará un máximo de cinco horas, con votación incluida. Kirchner había propuesto un máximo de cuatro horas, pero la oposición requirió un tratamiento más extenso. Ésto sólo se flexibilizó 60 minutos más por cuestiones de seguridad, para evitar vulnerabilidades en el sistema, aseguraron a este medio.

El temario de la sesión consistirá en los 20 Decretos de Necesidad y Urgencia que la semana pasada fueron convalidados por la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo, informó el sitio especializado El Parlamentario.

En tanto, en Diputados se colocaron pantallas LED alrededor de todo el recinto para transmitir en vivo a cada uno de los diputados que sesionen a distancia. En la Cámara Baja se dio visto bueno a un protocolo de debate mixto, con titulares de bloque y autoridades presentes en el Congreso y el resto desde sus hogares.

Tanto en la Cámara Baja como en la Alta se aplicará un riguroso mecanismo de control de la identidad de cada legislador, con convenio con el RENAPER para garantizar la seguridad del debate y votación, así como evitar posibles inconvenientes.

Esta modalidad de debate se impulsó ante la necesidad de poner en funcionamiento las sesiones en el Congreso y debatir, especialmente, el impuesto a la riqueza. Sin embargo, el proyecto motorizado por Máximo Kirchner y Carlos Heller aún no ingresó por Diputados. Hasta el momento, se conoce que será extraordinario, por única vez, y que impactará en unas 12.000 personas con un patrimonio superior a US$ 3.000.000 para destinar lo recaudado a la compra de insumos que hagan frente a la pandemia y alimentos para asistir a los sectores más vulnerables.