La agencia estadounidense también marca que el país frente a la pandemia está haciendo muy pocos testeos de coronavirus a los mexicanos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se mantiene en el foco de los medios de comunicación extranjeros. Ahora es Associated Press (AP) -una de las agencias de información a nivel mundial, originaria de Estados-Unidos que arremete contra el mandatario mexicano, con un artículo en el que enumera decisiones y acciones que consideran erróneos o incongruentes respecto al manejo de la pandemia, principalmente, pero también en materia ambiental o económica.

“AMLO desafía etiqueta de izquierdista en respuesta al virus”, es el título del texto que, de entrada, señala que el

presidente mexicano más que de izquierda -como él mismo se define- maneja su gobierno con rasgos conservadores:

“Cuando Andrés Manuel López Obrador logró la presidencia de México tras años pidiendo un cambio, muchos esperaban un líder transformador que llevase al país hacia la izquierda en un momento en el que gran parte de Latinoamérica daba un giro a la derecha. Pero en muchos sentidos, López Obrador está gobernando como un conservador: recortes en el gasto, grandes inversiones en el desarrollo de combustibles fósiles y colaboración con Estados Unidos para frenar el flujo de migrantes que se dirigen hacia el norte”, critica la agencia con dureza.

AP destaca la obstinación de López Obrador por seguir adelante con las actividades económica y el rechazo a las cuarentena generalizadas, en un momento en el que el nuevo coronavirus se propagaba por todo México.

La agencia subraya que México está realizando muy pocas pruebas de COVID-19 de forma deliberada: “250,000 tests en un país de más de 125 millones de habitantes, menos de 2 por cada 1.000 personas”. Y hacen hincapié en que en el país se esconden las cifras reales de los fallecidos por el virus.

Por último, Associated Press, hace mención a su vuelta a la nueva normalidad: “López Obrador está reanudando sus característicos viajes por las zonas rurales del país a pesar del récord de contagios y decesos por el virus. Tras un parón de dos meses, el dirigente retomó el lunes las visitas a las provincias (…) Su única concesión a la pandemia es que ya no camina por entre las multitudes de seguidores, besando a los niños y recibiendo abrazos”.